Les Paniers de Nat nació en una cocina pequeña, entre ramos de flores secas y cintas de lino. Hoy seguimos armando cada cesta como si fuera la primera: con calma, con productos que conocemos de cerca y con la certeza de que un detalle bien pensado cuenta más que mil palabras.
Colaboraciones y confianza
A lo largo de los años hemos trabajado con pequeños productores, hoteles boutique y organizadores de eventos que eligen nuestros detalles artesanales para sorprender a sus invitados y clientes.
Mercado Orgánico La Roma
Productores locales que abastecen nuestras cestas gourmet desde 2021.
Hotel Boutique Casa Loma
Detalles de bienvenida para huéspedes en fechas especiales y celebraciones.
Estudio Flor de Oliva
Colaboración en talleres de composición floral y arreglos para eventos.
Café Tinta Verde
Cestas de agradecimiento para sus clientes frecuentes y proveedores.
Agencia Eventos del Valle
Detalles personalizados para bodas, aniversarios y celebraciones corporativas.
Taller de Cerámica Barro
Piezas hechas a mano que complementan nuestras cestas y kits de regalo.
Nuestra historia
Cada cesta que sale de nuestro taller nace de una convicción: un regalo hecho a mano cuenta mejor una historia que cualquier objeto comprado al paso. Somos un taller artesanal en la Ciudad de México que compone cestas personalizadas con productos gourmet, flores secas, velas naturales y detalles tejidos a mano.
Somos un equipo pequeño de artesanas y diseñadoras que creen en el valor de lo lento. Seleccionamos cada producto gourmet de productores locales, secamos las flores en nuestro propio taller y escribimos cada tarjeta a mano. No hacemos producción en serie: cada pedido se prepara bajo encargo, con tiempo y atención al detalle.
Trabajamos para personas que buscan algo más que un regalo: un cumpleaños, un aniversario, un nacimiento, un agradecimiento o una celebración corporativa. También para quienes quieren aprender a componer sus propios arreglos en nuestros talleres presenciales, o prefieren armar un kit DIY desde casa.
Nuestro tono es cercano y honesto, como una conversación entre amigas. Hablamos de texturas, colores y olores, de los productores que conocemos por nombre y de las historias que nos cuentan quienes encargan una cesta. No usamos frases vacías ni promesas grandiosas: preferimos explicar qué contiene cada detalle y por qué lo elegimos.
No vendemos cestas genéricas. Cada composición se arma según la ocasión y la persona que la recibirá. Usamos papel reciclado, cintas de lino y envolturas que se pueden reutilizar. Las flores secas duran meses, las velas son de cera natural y los accesorios decorativos los hacemos a mano en nuestro taller. Es un detalle único, artesanal y con historia.